El ver "Toy Story" me hizo pensar muchas cosas, mas que nada el final. A ver vamos a hacer las cosas en orden para que esto sea entendible.
Antes de ver la película y habiendo viste el trailler, sabia que Andy (miren como se viene a llamar el personaje ppal) se iba a la universidad y que algo pasaba con los juguetes porque de repente aparecían en un lugar que no era "su" casa. Dicho lugar creí que era una juguetera, jamas se me hubiese imaginado que era un jardín y que les iba a pasar todo lo que les paso allí dentro. Sabia que era la ultima de esta por lo tanto tenia que tener un final para siempre. Pero me supuse que iba a ser distinto al que mostraron.
Viendo la película pensé que era muy triste todo lo que estaba pasando aunque sabia que era la decisión mas sabia que se podía tomar. Woody y el resto de los juguetes se separaban de su amigo de toda la vida, ellos lo habían visto crecer fue su mejor amigo durante 17 años y ahora, de alguna, manera el los estaba abandonando. Se separaban de el.
Y es acá donde entre a lagrimear y a pensar lo triste que me pone desprenderme de las cosas.
Cada vez que hago limpieza de mi placard me duele mucho regalar ropa, se que hay gente que la necesita Y MUCHO, pero no puedo desprenderme de lo que es mio y me pertenece. Lo sufro enserio. Y cuando se trata de cosas que de verdad formaron parte de alguna etapa de mi vida es muchísimo peor. Por ejemplo, mis juguetes JAMAS los regale, se que si fuese por mi no los daría jamas y cuando me mudase de grande me los llevaría conmigo y los guardaría en una caja que podría estar tranquilamente no a la vista, solo para verlos de cada tanto.
Me gusta rememorar el pasado y los tiempo felices. Ponerme melancólica, cada tanto, ESTA BUENO.
Conclusión, me aferro mucho a mis cosas y a mi pasado, no lo puedo dejar ir. No me permito hacerlo, no se porque. No me gusta crecer porque eso significa dejar cosas atrás. Me entristece cerrar una etapa para comenzar una nueva, me encanta lo nuevo siempre y cuando no signifique dejar cosas otras, aunque muchas veces es inevitable como terminar la primaria para empezar la secundaria, pero bueno, uno se acostumbra. O mejor dicho se tiene que acostumbrar porque no se puede llorar el resto de su vida.
Mas que nunca, hoy me sincere como pocas veces.